lunes, 5 de noviembre de 2012

ARGO


Por: Pilar Alberdi

Esta película tiene dirección del actor Ben Affleck, quien hace también el papel del protagonista principal. Como la historia se basa en hechos reales, el hombre a quien representa es Tony Méndez, un agente de la CIA. Forman el reparto, entre otros: Bryan Cranston, John Goodman, Alarn Arkin, Víctor Garber, Tate Donovan, Chris Messina, Kyle Chandleer, Taylor Schilling, Scoot McNairy...
Los hechos ocurren frente la embajada de Estados Unidos en Teherán (Irán, 1979). Una multitud logra traspasar la valla de seguridad y toma rehenes. Sólo seis que están fuera del edificio principal logran escapar y se refugian en la embajada canadiense.
A partir de ese momento comienzan los problemas para el gobierno norteamericano quien intentará encontrar la forma de sacarlos de allí.
Si ustedes me preguntan «¿es esta una película "Made in USA" realizada, no con el fin quizá, pero sí con el consiguiente beneficio de elevar el ánimo de sus conciudadanos...?» Tengo que contestarles que sí. Es ecuánime. Sin duda, un poco más que muchas. Pero no es el fin de esta entrada analizar este tipo de detalles.
Quisiera aclarar que no entiendo por qué hoy en día se llama trhiller a cualquier tema que se presente y en el que haya acción.
Tampoco entiendo que se recomiende esta obra a partir de 7 años. ¿De verdad los niños de siete años pueden ver este tipo de obras? En la fila anterior a la mía había uno acompañado de un adulto. Sinceramente, me parece que no. Por un lado por su violencia, y también por su carga ideológica. Un niño de siete, ocho años no sabrá bien quiénes son los protagonistas, pero se quedará con la imagen de que los hombres que presentaban barba y daban gritos o las mujeres que llevaban velo son los malos y que los otros son los buenos. Creo que debemos tener mucho cuidado con lo que miran los niños por la televisión y en el cine.
Como espectadora viví ese deseo de escapar que tienen los personajes, está muy bien lograda la identificación, ¿a quién no le abruma una multitud enardecida o le horrorizan imágenes de ajusticiamientos públicos?
Como el propio argumento de la preparación del salvamento tiene que ver con Hollywood me queda esa sensación de que todo encaja para producir un "éxito de taquilla", al menos, en Estados Unidos.
El único análisis psicológico que saco de la película es el de que la realidad se nos oculta constantemente. Creemos saber, pero sabemos poco y nada. Sólo cuando se desclasifica algún documento oficial se hace una pequeña luz, muy pequeña de hecho.
¿Y un análisis psicológico sobre los personajes? Presentan temor, pero como he dicho, sólo están en ese papel: atemorizados, como estaría cualquiera en su situación, pero sin hacer ningún tipo de análisis. Si tomamos en cuenta que cuatro de los seis que han escapado son pareja, la máxima recriminación que se hace uno de ellos es la de haber llevado allí a su esposa a trabajar como secretaria.
Y mientras analizaba todo esto, recordaba otras películas, Incendies, por ejemplo, dirigida por Denis Villenueve, basada en la obra de teatro de Wadji Mouawad. Y pensé: ¡qué dos películas tan diferentes! Argo, tiene el tipo de argumento y de guión que nos sabemos de memoria: con lazos amarillos y banderas, con "héroes anónimos" y con aquellos que serán los "héroes oficiales". En cambio, cuando terminas de ver Incendies te quedas pensando en todos los males que ha vivido y vive a diario la humanidad y no terminas de conciliar el sueño.

2 comentarios:

  1. Un blog muy interesante, psicología y cine siempre van de la mano. Saludos

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